Friday, April 20, 2018

¿Cómo trabajar bajo presión? 5 lecciones aprendidas.

¿Cómo trabajar  bajo presión? 5 lecciones aprendidas.
La capacidad de trabajar bajo presión, es una habilidad bien valorada y se puede aprender, aunque a algunas personas, les cueste sacrificar hasta su propia salud.


En el post de hoy, te contaré una anécdota personal y varias lecciones aprendidas, de un Gran Reto que acepté en RRHH, que provocó que trabajara bajo mucha presión y cómo cambió mi forma y mi actitud para enfrentar los desafíos de la función de RRHH.

Sigue leyendo y descubre las 5 lecciones aprendidas de trabajar bajo presión, incluso, en algo que te gusta.

En los tiempos que corren, es muy difícil que no hayas enfrentado alguna tarea que te guste o no, bajo la agobiante presión de cumplirla en condiciones limitadas de tiempo.

Cuando abordo el tema de trabajar bajo presión, suelo parafrasear a un reconocido humorista, que en sus actuaciones, diría algo como: “quien no haya trabajado bajo presión, no sabe lo que es la vida

Todos conocemos que los niveles de exigencia en el mundo laboral son cada vez mayores debido a que las empresas necesitan ser más competitivas y por ende, cumplir objetivos y obtener resultados en el menor tiempo posible.

¿Por qué este Gran Reto supuso una enorme Presión de Trabajo para mí?
¿Qué consejos seguir para manejar correctamente el trabajo bajo presión?
Anécdota Personal:
Hace unos doce años atrás, mientras trabajaba como Directivo de RRHH en una mediana empresa del Sector Pesquero, había decidido aprovechar una gran oportunidad laboral, que me ofrecían en la principal empresa de ese ramo y dar un salto en mi carrera profesional.
Sabía y creía (maldita autosuficiencia de entonces) estar preparado para enfrentar los grandes obstáculos y retos que se me avecinaban, como futuro Director de RRHH de la empresa más prestigiosa y a su vez, más compleja, en cuanto a tecnologías y procesos, cantidad de trabajadores, capacidad productiva (y por si fuera poco, enclavada en la Capital del País) pero estaba muy lejos de imaginarme, la enorme presión de trabajo a la que iba estar sometido.
Mi entrevista inicial con el Director General, fluyó de manera natural. Nos habíamos conocido un año atrás en un juego de softball inter-empresarial, donde por cierto su equipo apabulló al nuestro.
Me explicó las características y las complejidades de trabajar en esa empresa. Ver Plan de Bienvenida.
Me dio consejos de “guajiro a guajiro” (en Cuba se le dicen así a los trabajadores del campo y por defecto, a todos los que provienen de provincias, cuando van a la capital)
Para no aburrirte con detalles de la entrevista, me hizo hincapié en el mayor reto que debía enfrentar: Cambiar el actual sistema de retribución variable de los trabajadores de la empresa, en 6 meses.
Acepté la plaza de Director de RRHH y por supuesto el Gran Reto acompañante. Tenía mucha experiencia acumulada en este tema y “creía” que podía cumplir con ese reto.
Antes de seguir contándote, te hago una aclaración para ponerte en contexto, la Empresa, se dedicaba a procesar y comercializar más de 50 productos diferentes, con materias primas provenientes en su mayor parte, de producciones pesqueras. Contaba con más de 1600 trabajadores, distribuidos en 3 áreas funcionales, 3 unidades de negocios y 7 unidades de apoyo, todas en el mismo perímetro de la empresa.
Los salarios eran por mucho, los más altos del sector, pero aún no motivaban lo suficiente, porque eran sistemas salariales complejos, contradictorios y difíciles de entender por sus trabajadores.
El Gran Reto: Implementar un Sistema de pago que entendieran fácilmente los trabajadores, que diferenciara adecuadamente el aporte individual y colectivo de las brigadas productivas y que eliminara los constantes conflictos y reclamaciones salariales. “Parecía pan comido, nada que yo no supiera o hubiera hecho ya”, me recordaba a menudo, de manera ingenua.
Problemas Visibles: Mi desconocimiento de los procesos productivos de esa empresa y la paradoja de seguir incrementando salarios sin impactar negativamente en sus resultados financieros.
Problemas Ocultos: Ufff, ya los veremos más adelante.

5 Lecciones Aprendidas de trabajar bajo presión.

  1. Asume retos y desafíos grandes, pero evalúa previamente su factibilidad y los tiempos de ejecución.

Hecho/Expectativa: Asumimos el Reto de Rediseñar o Implementar un sistema de pago o retribución variable, en 6 meses.

Realidad: Lo logramos… pero en 10 meses

  • No importa cuánta experiencia previa tengas para ejecutar tareas similares, cada proyecto es único y cada contexto es diferente.
  • No tomes decisiones basadas en tu orgullo personal o en emociones, piensa con claridad y con humildad.
  • Dedícale varios días a evaluar la situación que vas a enfrentar y trata de crear un plan de trabajo sencillo, claro y específico con el que puedas alcanzar tus objetivos en el menor tiempo posible.
  • Ten registrados los tiempos estimados que te llevaría. Así podrás tener una base para comparar con las exigencias de tu jefe, antes de comprometerte al cumplimiento de algo, en un plazo determinado. Increíble, pero cierto, este paso lo ejecutamos mucho después y nos dio un tiempo aproximado de 11 meses y medio. Si no me hubiera comprometido inicialmente con los 6 meses o al menos hubiera influido más para cambiar los plazos, hubiéramos  sentido menos presión.


  1. Involucra a la mayor cantidad de personas que guarden relación con la tarea apremiante.
Hecho/Expectativa: Se conformó un Equipo de Trabajo con integrantes de otras áreas, que siempre estaban ocupados en otras tareas importantes.
Realidad: Involucré a solo dos personas de mi equipo y algunos de otras áreas. Tuve que traspasar y delegar casi todas mis funciones de directivo a mi sustituta, para meterme de lleno en este proyecto.
  • Involucrar, implicar, comprometer a otras partes con tu proyecto es difícil, pero hay que lograrlo.
  • Todos los proyectos de cambio desde RRHH, necesitan miradas distintas y retroalimentación de expertos en procesos productivos y de servicios y de trabajadores simples.
  • Sobrecargar a pocos especialistas de RRHH es fatal, aunque sean los más competentes. Además, esto desmotiva y aísla al resto de tu equipo de tus Objetivos.
  • Mejórale las condiciones de trabajo a tu gente. Deberías hacerlo siempre, pero ahora más que nunca, debes preocuparte y ocuparte de una mejor iluminación, materiales de oficina, más comodidad, lo que necesiten para sentirse bien mientras realizan sus tareas. Todo eso los ayudará a sentirse mejor y no dejarse llevar por la presión.


  • Transmite confianza y optimismo de manera constante, en tus mensajes y en todos tus encuentros o reuniones de trabajo. No deje que el desánimo se apodere de tu gente.



  1. Comunica con pasión y frecuentemente, cualquier avance en el cumplimiento de tu tarea.

Hecho/Expectativa: Se acordó que mensualmente se ofreciera información actualizada de la marcha del proyecto de cambio de sistema de pago, con ejemplos concretos de su impacto en grupos de trabajadores o áreas (un antes y un después de implementar el nuevo sistema de pago).

Realidad: Además de la información oficial que se hacía mensualmente, cada vez que veíamos un avance considerable, lo comunicábamos a los implicados, para a aligerar tensiones en los trabajadores y directivos y a su vez en nosotros mismos. (Por lo general uno a la semana)

  • Deja que tus colaboradores expliquen ellos mismos, los avances. Empieza tú, dando elementos generales y que ellos se encarguen de los detalles. Los harás ver no solo como expertos, sino como los artífices del cambio.
  • Inculca en los demás la visualización del resultado final y hazle saber, todos los beneficios que obtendrán.

  1. No descuides tu descanso, tu salud y tu vida personal.

Hecho/Expectativa: Trabajar 5 días y medio a la semana, 8 horas diarias.

Realidad: Trabajamos 6 días y medio, 10 horas diarias, poco descanso y tuvimos que acudir al médico de la empresa en varias ocasiones por stress. Poca atención a la familia.

  • Problemas Ocultos que influyeron negativamente: La escasez de especialistas de RRHH competentes, la dispersión y poca calidad de datos estadísticos que sirvieran de base para el diseño de tasas salariales, la poca claridad en la definición de trabajadores claves y su clasificación en importancia relativa, definición pobre de trabajadores indirectos y directos a la producción y los servicios y desajustes o desequilibrios entre salarios de los que más y los que menos producían, entre otros, provocaron que trabajáramos más tiempo de lo que realmente debíamos y afectó nuestra salud y redujo considerablemente el tiempo de estancia y disfrute con nuestra familia.

  • Triste lección aprendida: Por muy implicados que estemos con un proyecto, no debemos traspasar ciertos límites, que pongan en riesgo nuestra salud y nuestras relaciones con nuestras familiares.

  • Hay que trabajar duro, pero hay que descansar bien, desconectar y atender bien a la familia.


  1. Aprende de tus errores y de los de otros y soporta la presión sin derrumbarte.

Hecho/Expectativa: Trabajar en una gran empresa, no significa que no tengan problemas y que no se cometan errores.

Realidad: Confía en tu capacidad de resolver problemas y superar errores, pero no subestimes la magnitud de tus retos y la presión a la que vas estar sometido.

  • Ten presente siempre los errores que cometes, las formas de prevenirlos y de superarlos. Aprende de ellos, comete otros, pero nos los mismos.

  • Recuerda que mejorando tu capacidad de soportar la presión ante tareas de envergadura, te puede ayudar a convertirte en un excelente profesional.

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¿Qué otras lecciones sobre trabajar bajo presión, quisieras compartir?


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